Originalmente pensaba viajar el viernes por la tarde para llegar de noche, directo al hostal a dormir. Sin embargo, otra invitada a la boda me contactó para invitarme a viajar con ella el viernes por la mañana, para así turistear un poco por la ciudad.
Por culpa de trabajos de construcción en la carretera llegamos con una hora de retraso a nuestro destino y lo primero que hicimos al bajar del autobús fue buscar dónde comer. Tras saciar nuestra hambre caminamos al hostal, que se encontraba junto al río Rin. La ubicación no podía estar mejor, ya que toda esa parte de la orilla del río es como un parque larguísimo.
Tras hacer check-in y dejar nuestras mochilas en la habitación, caminamos por la orilla del río hacia el centro de la ciudad, entrando por la parte de atrás del palacio barroco.
Construido durante la primera mitad del siglo XVIII, es el 2o palacio barroco más grande de Europa después de Versalles (y tiene una ventana más que ése). Actualmente una parte del edificio es museo y el resto alberga parte de la Universidad de Mannheim. ¿A poco no estaría interesante estudiar ahí?
Si uno ve el centro de la ciudad en un mapa, resultará curioso ver cómo el centro está perfectamente cuadriculado. Aunque el asentamiento ya existía, la ciudad fue planeada con ese trazo y fundada en 1606. Tiene la peculiaridad que sus calles no tienen nombres, mas bien sus cuadras están ordenadas por letras y números.
Como nos tocó un día soleado, caminamos hacia otra referencia de la ciudad, la torre de agua o Wasserturm. Nos sorprendió mucho ver que estaba rodeada por unos preciosos jardines y aprovechamos para tirarnos a tomar el sol.
La ciudad también es cuna de Carl Benz, el inventor del automóvil y hay un pequeño monumento dedicado a él detrás del parque.
Tras reponer pilas, atravesamos toda la ciudad hasta el río Neckar, que pasa por el norte de la ciudad. Igualmente toda la orilla está acondicionada como parque y nos volvimos a echar como iguanas al sol.
Al caer la tarde emprendimos el regreso al hostal, pasando primero por algo para cenar, y alistarnos para el bodorrio al día siguiente.








1 comentario:
Se ve muy bonito! Tendré que ir a visitar Mannheim algún día. Saludos!
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