martes, 24 de junio de 2008

3a semana en Konstanz

Cambiaré un poco la forma de escribir... ahora va el recuento por día.

Lunes: fui a la Uni y hablé con la consejera de la carrera de ingeniería en informática. Fue muy amable e incluso me dijo "oh! habla español?" Me imprimió las materias de los profesores del área y ya podría yo después en internet consultar los horarios. Como nada mas asistiria a pocas clases (solo me quedan 2 semanas más, esta y la que sigue) me dijo que no debo hacer ningún pago por ir de oyente.
Universität Konstanz

Ya chequé los horarios y, para desilución mia, todas las clases son en la mañana! Pero de todos modos quiero darme una vuelta y chance puedo ver la Powerwall que tienen como herramienta de investigación en data mining y visualización.


Martes: La clase después de la comida estuvo divertida! Uno de los temas de la semana es el de pedir/dar/seguir direcciones.

Entonces la maestra creó un rally para nosotros: nos separamos en 2 grupos, hombres vs mujeres y a cada equipo le dió una hoja diferente con direcciones a seguir y preguntas a contestar sobre los lugares. El sitio a recorrer fue Allmannsdorf, el suburbio de la ciudad donde esta la escuela. Tardamos más de 1 hora de dar con la solución despues de dar vueltas y vueltas a las mismas cuadras porque no entendíamos bien las instrucciones. Incluso le preguntamos a algunas personas y tampoco ellos las entendían! XD
Los pobres chavos se fueron a dar una vuelta hasta otro suburbio; caminaron aproximadamente 3km!

Nosotras llegamos primero a la meta pero al parecer una de nuestras respuestas no estaba bien :S
De todos modos al final la maestra dijo que va a hornear un pastel y llevarlo al día siguiente a clase. yummy!


Miércoles: definitivamente hubo pastel :) Era de tipo marmoleado, con pan de vainilla y chocolate.

Por la tarde, para no quedarnos encerrados, salimos al centro a buscar dónde veíamos la semifinal Alemania vs Turquía. Magda, Yin, Erik y Alexander querían ir al Bodensee Arena pero suponíamos que estaría a reventar de gente. Entonces Maia y yo decidimos ir a checar en Die Cocktail Bar si había lugares (miércoles de 1/2 precio y futbol = lleno), sin embargo el lugar estaba a medias por lo que entramos Maia, Alina y yo y les llamamos a los demás para que se vinieran.

Después de ver todo el partido, nada más regresamos nosotras 3 al instituto porque nadie más nos alcanzó en el bar. Cuando llegamos, estaban bien cómodos sentados a la entrada de la escuela. ¬¬


Jueves: Presenté el examen mensual para pasar al siguiente nivel. Consistió en 5 partes: gramática, lectura, escritura, escucha y habla.
La parte de gramática tuvo su nivel de dificultad pero sentí que los demás exámenes fueron un insulto para lo que había estudiado, demasiado sencillos.

Como de todos modos terminamos temprano los exámenes, durante el resto de la clase vimos una película (comedia) sobre la mafia rusa en Alemania. Cada ciertos minutos poníamos pausa al video y la maestra nos explicaba lo que sucedía porque no entendíamos muy bien los diálogos!

En la noche fue el segundo juego de semifinal: España vs Rusia. A petición de Maia fuimos al Bodensee Arena y en el camino nos pintó con su lápiz labial "España" en la piel. A algunos en el cachete o la frente, a mi en el brazo. (debo pedirle que me pase las fotos).

Lo bueno fue que no había demasiada gente en la Arena. Lo malo es que debes estar de pie viendo el partido y cuando te cansas nada más esta el piso de tierra. Otro punto negativo es que la arena está del lado Suizo, por lo que solo podías pagar o en francos suizos o en euros pero te daban el cambio en francos ¬¬

Al final terminé pidiendo prestado a uno de los chavos. Y como sabrán, gano España y todos felices. Para hacerles saber a todos en la escuela quien había ganado, subimos a tocar las puertas de todos los rusos y cuando abrían gritamos como dementes "¡España, España!".


Viernes: obtuve los resultados de mi examen, 90 en gramática y 100 en todos los demás :D

Y en la noche a prepararse para la super fiesta! Como siempre, dicen a las 10:30 en la entrada de la escuela y terminamos llegando a la disco hasta las 12 (para entonces la mayoría de los chavos ya habían tomado).

Entre bailar, tomar unos shots de un tequila malo y andar de pista en pista, se nos fue la noche. Salimos de ahi a las 4:30 am. Sin embargo no me dormí tan pronto llegamos al instituto; faltaba el abrazo de despedida para Maia.

En la disco

Sábado: no sé como le hice para despertarme, bañarme y desayunar con tal de estar lista a las 8am para salir junto con el grupo del instituto rumbo a Freiburg. En la lista estaban anotados varias personas que también fueron a la disco; al final nada más Yin y yo tuvimos el coraje y voluntad de ir.

El recorrido incluyó caminar hasta el ferry y cruzar en él hasta Meersburg donde nos unimos a un grupo del campamento de verano de Humboldt y nos recogió a todos un auntobús. Rumbo a la ciudad paramos a conocer Der Todnauer Wasserfall, una cascada en las montañas de la Selva Negra.
La cascada de fondo

La catedral de Freiburg

Domingo: tomé el tren a Villingen donde me recogió Dagmar, una de las hijas de Helmuth e Inge. En realidad ella vive en Trossingen pero tendría que haber cambiado de tren y es todo un rollo.
Ahí conocí a su familia, son su esposo Wolfgang y sus 4 hijos.
La ciudad en realidad es pequeña y sus mayores atractivos turísticos son el museo de la ciudad, donde tienen huesos de dinosaurios (en la región se encontró uno) y la fábrica Hohner, famosa en el mundo por sus harmónicas y acordeones. ¡Incluso me regalaron una mini harmónica!

La familia (faltaron 2 hijos)

lunes, 23 de junio de 2008

Algo más bronceada

Originalmente pensaba ir a la playa el viernes por la tarde, sin embargo se le olvidó a Maia.

Después de la comida empaqué toalla y comida y nos fuimos a disfrutar de la soleada y despejada tarde de sábado.

A través de un bosque en la ciudad existe un camino que lo recorre y tiene varios claros con vista al lago. Fue uno de éstos claros grandes donde había más gente disfrutando del día el que escogimos, encontramos pasto bonito, sacamos las toallas y nos recostamos a tomar el sol.

Como tenía ganas de broncearme, no me puse bloqueador solar... pero a la niña se le olvida que su piel no es morena! (Aunque tampoco es tan blanca como la de la gente de acá)
Yo creo que no pasó más de 1 hora de estar asoleándonos cuando nos dio mucho calor y nos metimos al lago.

Debo aclarar que "meternos al lago" tardó cerca de 10 minutos. A pesar del día cálido el agua del lago no se calienta aunque de seguro en enero esta más fría. Creo que ya iba a la rodilla cuando mis pies se aclimataron y había profunfidad suficiente para aventarme un clavado y me aventé de una vez por todas al agua, porque de poco a poco nunca acabaría de meterme.

Después estar un rato refrescándonos, nos salimos del lago y nos tiramos de nuevo al sol para secarnos, tal como lagartijas.

Aun no se notaba la asoleada

Tras comer la poca comida que teníamos y cansarnos de estar nada más acostadas, decidimos caminar y llegar hasta la playa grande (la que visité el jueves), donde por supuesto había muchísima gente. Para descansar los pies de la larga caminada nos sentamos un rato nada más a ociosar y ver pasar la gente (aunque en realidad yo veía las canchas de volleyball y a quienes jugaban ahí).

Creo que fueron cerca de 40 minutos de regreso al instituto y llegamos a tiempo, antes que levantaran la cena.

Por la noche no tenía ganas de ir a la disco por lo que preferí ir con los chavos a un bar aquí cerca a ver el partido de Holanda vs Rusia. Para mi disgusto, el partido se fue a tiempo extra y yo estaba bastante cansada pero ganó el impulso de quedarme para ver el resultado. Sin embargo el resultado al final fue bueno: el dueño de la taberna estaba sentado en la misma mesa que nosotros y (supongo) en el tiempo de descanso nos vio caras de foráneos y nos preguntó que hacíamos, de donde veníamos y a que equipo apoyábamos. Le caimos bien y le dijo a su esposa (era la encargada del bar) que nos trajera otra ronda de lo mismo que tomábamos y que además todo iba por cuenta de la casa!

Cansada por la asoleada y caminada, me dormí temprano ese sábado.

El domingo (22 de junio) no quise quedarme encerrada en mi cuarto y después de dormir hasta la hora que quise, desayunar bastante (los domingos hay una mayor variedad de comida y snacks en el desayuno... con decir que hasta comí danonino) y agarrar provisiones, me lancé a conocer Meersburg.

Para ventaja mía el puerto de donde sale el ferry hacia esa ciudad esta a 100m + colina abajo de distancia la escuela. El día fue excelente para la ocasión; incluso me aventuré a ponerme falda ante los 31°C que se abatieron sobre la región. El ferry tarda otros 15 minutos en llegar al otro lado del lago y desembarcar.

Vista de la ciudad desde el castillo

Meersburg es una ciudad muy pequeña cuyas principales fuentes de ingresos son el turismo y la vinicultura. La ciudad toma su nombre precisamente de uno de sus puntos más famosos, el viejo castillo o Meersburg (Meer significa mar y burg significa castillo), antigua fortaleza construida en el siglo VII por el rey Dagoberto. En Alemania es conocido por ser uno de los pocos castillos continuamente habitados, siendo uno de ellos la poetisa Annette von Droste-Hülshoff por ahi del siglo 19 (incluso tienen exposiciones sobre ella y sus obras dentro del castillo).

Por supuesto entré a conocer el castillo. Tienen una basta colección de armaduras y armas, así como fieles reproducciones de muebles y artefactos usados en épocas pasadas; también cuentan con un hermoso jardín interior lleno de flores.

Tras dos horas de recorrido y con un poco de hambre y sed, salí hacia la ciudad buscando comprar algo para tomar.

La ciudad es totalmente para peatones, al menos la parte antigua, con calles estrechas, plazas amplias y una calle especial que una a la parte baja de la ciudad con la parte alta (y uno se cansa al subirla), todo empredado.

No quise entrar al nuevo palacio porque eso implicaría más tiempo de recorrido. Preferí entrar al pequeño museo del vino que en realidad es una antigua fábrica de vinos. Lástima que la cata es sólo en viernes.

Después de recorrer lo que (creo) era la parte alta, caminé por su malecón un largo rato hasta llegar de nuevo al puerto, tomar el ferry y regresar a Konstanz.

Uno de los ferrys en funcionamiento


Para mi sorpresa descubrí que ese día también me quemé la piel. (¿¡más!?)

sábado, 21 de junio de 2008

A dormir poco

Ya empecé con mis tonterías. Se me pasó la semana y no puse post nuevo, así que ahora toca el recuento semanal.

Empezaré contando que me he desvelado toda la semana, ya sea chateando con la familia y amigos de México o saliendo de fiesta con los del Instituto.

Las mañanas entre semana no son nada fuera de lo ordinario, simplemente son horas de clase hasta que terminan a la 1pm, que es la hora de la comida. Sin embargo por las tardes es otro boleto.

El lunes 16 desde mediodía nos empezamos a organizar para hacer algo en la noche. Por supuesto, siendo lunes, no había nada abierto. Terminamos llendo por cheves al super y en la noche pusimos música en uno de los salones del sótano.

Como es un día largo de clases (hasta las 4:30 pm), el martes nada más acompañé un rato al centro a mi compañera de cuarto. Paseando me percaté de un poster de un festival de música para este fin de semana y las bandas que tienen alineadas no estan nada mal. Regresé emocionada al instituto y después de comer me puse a buscar en Internet sobre el festival. Tanta fue mi alegría que a varios de ustedes se los comenté por chat (donde me duermo tarde por la diferencia de horario).

El miércoles en la clase les comenté a mis compañeros sobre ir al festival e inmediatamente se apuntaron a ir. A la hora de la comida estuve promocionándolo y éramos varios los emocionados. Después de comer fui al centro a preguntar si aún habían boletos para el festival; para desilusión mía ya se habían agotado, algo que era de esperarse.

Por la noche se armó otra salida, de nuevo a Die Cocktail-Bar y su promoción de mitad de precio.
Para cuando me fui a la 1am, gran parte del grupo se quedó todavía más tiempo y no quiero ni saber cómo regresaron!

Prost! Salud! Drasdrovia!

Teniendo el primer día soleado y cálido, el jueves me lancé a conocer la "playa", que prácticamente es un parque (todo es pasto verde) a la orilla del lago. Lo que lo hace agradable para ir es la extensión precisamente de áreas verdes y árboles junto con canchas de badminton, volleyball y futbol.

Vista del lago desde la playa

Por la noche era obligatorio ver el partido de Alemania vs Portugal. Curiosamente todos los que estábamos en la sala de tele apoyábamos a Portugal (había jugado bastante bien durante la fase de grupo, a diferencia de Alemania que batalló vs Austria) sin embargo, los alemanes tuvieron mejor puntería en esta ocasión. Después de ver el juego, me volví a desvelar chateando...

Tras dormir una buena siesta, el viernes 20 fue el segundo día que me animé a salir a correr (el clima lo amerita). Esta vez recorrí un tramo más largo: tomé el camino que lleva a la universidad y llegué hasta el muelle del transbordador que parte a la Isla Mainau.
El instituto esta en una parte elevada de la ciudad, así que la ida fue tranquila... ¡el problema fue correr todo el tramo de regreso!

Por la tarde salimos a cenar a la ciudad, ya que era el último día de Katja (se pronuncia Kaa-sha), una polaca y escogieron ir a un restaurante llamado Latinos (ya se imaginan que tipo de comida venden). Como la noche es joven, decidimos que debíamos continuar la fiesta y fuimos - de nuevo - a Die Cocktail-Bar, con el pretexto que por ser dentro del horario de los partidos de futbol las bebidas estaban a menor precio.


Chequen donde vine a tomar Sol y comer guacamole

En efecto, cuando llegamos estaba vigente la promoción pero el lugar estaba desierto a excepción de algunos hombres viendo el partido de futbol (Croacia vs Turquía), cuyo resultado fue totalmente inesperado.

Después de terminar el partido ( y la promoción) decidimos ir a otro bar con mejor ambiente. Caminamos hasta llegar al Irish Pub pero ya lo estaban cerrando. Al estar el bar cerca de la estación de trenes, fuimos testigos del festejo turco por las calles del centro.

Con Katja (y Marc de colado)

Eventualmente, sin tener a donde ir, tomamos el camión de regreso al instituto y armamos la fiesta de nuevo en el sótano. Por mi parte, me escabullí del lugar alrededor de las 2am.

martes, 17 de junio de 2008

Otro fin de semana (parte 2)

El sábado por la noche nos encontramos en el comedor, como habíamos acordado, para salir. Estábamos esperando a Maia, cuando ésta baja en pijama! Resulta que estaba muy cansada y además el antro para esa noche no le gusta. Y como Maia no iba, tampoco fue Katja.

Al final nada más fuimos Rachel, Magda y yo.

El lugar se llama Das Boot, precisamente porque es un barco de pasajeros en el día. La vista del lago en la noche es muy bonita; sin embargo nos la pasamos saliendo a los balcones y volviendo a entrar a causa del frío que hacía esa noche.
El ambiente del lugar es del estilo de bar, aunque tambipen hay música para bailar pero el lugar esta tan lleno que dificilmente encuentras espacio.

Tras una velada agradable, regresamos casi a las 4am al Instituto y, como es costumbre aquí, fuimos a despertar gente tocando a la puerta de sus cuartos. Maia nos la mentó desde dentro de su cuarto!

El domingo me amaneció hasta mediodía y eso porque tenía hambre. El almuerzo de ese día es mucho más vasto que el de la semana. Hay más variedad de quesos y embutidos e incluso había huevo revuelto!

Con lo cansada que andaba, me quedé en mi cuarto todo el día, teniendo en cuenta que también debía estudiar para mi examen del lunes (un repaso semanal).

Ese día también llegó mi compañera de cuarto, una Ucraniana pero habla ruso. Quiero creer que es la diferencia de mentalidades la que me hizo llegar a esta conclusión pero... esta chiflada! Es bastante intensa la chava; espero sobrevivir las 3 semanas restantes.

domingo, 15 de junio de 2008

Otro fin de semana

Y el primero en Konstanz :)

Para los interesados, les pongo una foto de mi cuarto en el instituto.

Hasta se alcanza a ver mi lap sobre el escritorio

La madera que se ve a la derecha es el closet y tiene baño propio! (no se alcanza a ver en la foto porque está atrás de la perspectiva)

No pongo nada del jueves ni del viernes por la tarde porque la verdad, ni salí. Ya sé, me van a decir que soy una floja y que no aprovecho mi tiempo pero aún me estaba adaptando. Y ya caí en la cuenta que necesito planear mis actividades por la tarde, aunque sea para salir a caminar y no quedarme encerrada.

El viernes por la noche fue otra cosa.

Salimos a una discoteca (no, no es antro) llamada Dance Palace. Es un lugar con 5 pistas de baile, para todos los gustos: salsa, hip hop, electro, oldies y rolas en inglés. Por supuesto la idea es que si te cansas de un estilo, te vas a otro, lo cual me desesperaba un poco.

Las chicas de la noche

Es interesante que ya en ningún lugar cerrado se puede fumar, incluso en la discoteca. La gente sale a un área especial, incluso haga frío afuera. No quiero imaginar cómo le harán en invierno. Lo bueno es que salí del lugar y mi ropa NO apestaba a cigarro!

La sorpresa más grande de la noche para mí fue escuchar Gasolina a las 4am en la pista principal, ¡no me la creia!

Salimos de ahí cerca de las 5am y ya estaba clareando. Afortunadamente había taxis esperando pasaje y llegamos pronto al instituto.

Pensarán que el sábado me levanté hasta las 2pm o algo así... pues no, me desperté a las 9:30am para poder alcanzar desayuno. Claro, eso no impidió que me regresara a dormir después de llenar mi pancita. Y volverme a levantar para la hora de la comida.

No se alarmen ante mi estado de ociosidad; un poco más tarde salí a caminar al centro con Maia, una española proveniente del País Vasco. Como ya había conocido la parte cultural el lunes, ella me enseñó las tiendas de la zona (necesité fuerza de voluntad). Compramos un helado (abundan las heladerías) y caminamos por el puerto.

Maia y yo en el puerto

A pesar del frío, el día estaba despejado y agradable. Me llamó la atención la cantidad de veleros que había en el lago y me acordé de mi papá y su afición por éstos. ¡¡Feliz día Papi!!

En el puerto también esta una estatua que se ha convertido en uno de los íconos de la ciudad. Se llama Imperia y fue contruida en 1993 para conmemorar el concilio de la Iglesia (creo que es lo más importante que ha ocurrido aquí porque lo nombran demasiado). Es una prosituta en cuyas manos están el papa Martin V y el emperador Sigismundo. La idea se basa en un cuento de Honoré de Balzac relatando el concilio, que por supuesto ya leí. Les dejo el link:

http://www.online-literature.com/honore_de_balzac/1081/

El lago, con veleros al fondo y la estatua

jueves, 12 de junio de 2008

Con el perdón de Mastercard...

Tapas y 2 cervezas: € 16
2 cocteles : € 8
Tu primera noche de fiesta en la ciudad: no tiene precio

La hora de reunión era a las 6:30pm en la entrada de la escuela y éramos varios los asistentes. Después de tomar el camión y esperar a la chava guía (la mexicana, Brenda), fuimos a un restaurante español cerca de la catedral.

Dado el ambiente y en un grupo formado por 5 mexicanos, 2 españoles, el finlandés, una polaca y un coreano, por supuesto que nos dimos a la libertad de hablar en español! Pero no fuimos ogts y les traduciamos la conversación a los demás.

Con la asesoría de Cristian, oriundo de Valencia, pedimos tapas (botana para los que no conozcan el vocablo español) y una cerveza madrileña San Miguel. Mientras, se tomaron los chavos una ronda de tequila.

Nos asombramos cuando trajeron las tapas. Eran dos platos grandes con surtido de mariscos: camarones, pulpo, calamares y pescado guisados, aros de calamar y torta de papa.... delicioso!

En el restaurante español

Después de quedar satisfechos por la comida rematamos con un aperitivo de canela, cortesía de la casa (gracias a la gran cuenta que pagamos).

Animados por que era miércoles de mitad de precio, fuimos a Die Cocktail-Bar. Obviamente el lugar estaba lleno pero pudimos encontrar un rinconcito donde cupiéramos 12 personas (nos alcanzaron una española y una polaca).

El lugar es agradable para pasar el rato; por supuesto tiene pantalla para ver diariamente los partidos de la Eurocopa, pero el verdadero ambiente lo pusimos nosotros al llegar :D
Después del primer coctel y cruzados con la cerveza y demás alcoholes, todos cantamos y bailamos como coristas de grupo. Incluso la demás gente del bar se nos quedaba viendo!

Hispanohablantes: la de la izquierda es española y los demás mexicanos

Nos fuimos de ahí cerca de medianoche. Como estudiantes con poco dinero (acabábamos de ser asaltados en el restaurante) ni de chiste ibamos a pagar taxi y el último camión sale a medianoche, entonces tuvimos que correr para alcanzarlo antes que se nos fuera.

Ya en el camión, al coreano le estaban enseñando canciones en español. Empezamos todos a cantar "Un elefante se columpiaba...". No terminamos el segundo elefante cuando el chofer nos dijo que nos calláramos.

Llegando al Instituto yo me fui directo a mi cuarto y dormir. Al día siguiente supe que muchos se quedaron despiertos platicando.

p.d. Subí todas las fotos que he tomado hasta ahora al Facebook.

Primer día de clases

Dormí más tranquila, con la seguridad que ahora si tengo qué me despierte.

Según los resultados del examen del día anterior quedé en el grupo A1 (o sea el más bajo). Esto es porque en el Instituto se exige eficiencia en la gramática (además que dejé de tomar las clases en el Tec hace año y medio). De todos modos el nivel no es para totalmente principiantes sin una gota dle idioma.

En mi grupo somos 3 mexicanos (2 chavos y yo), un español, un finlandés y una taiwanesa (que casi nadie le entiende lo que dice). Y el martes es uno de los días largos, con clases en la mañana y por la tarde hasta las 4:30.

A menos que quieran que relate lo que aprendí en la clase, me saltaré a las actividades fuera del aula... aunque ese día no hice nada interesante XD me la pasé conectada y en Internet.

Prosiguiendo con el miércoles... en una de las pausas entre clases conocí a otra chava mexicana, quién me dijo que se estaba armando una salida y me invitó a unirme.

Curiosidad: todos los mexicanos que estan aquí (creo que somos 5) han pasado por el Tec, ya sea en la prepa o universidad, ¿acaso es mucha coincidencia?

Como este día sólo hay clase en la mañana, después de la comida fui al centro a pedir información turística de los alrededores y a comprar jabón para lavar (otro detalle más que olvidé). De regreso sentí que necesitaba hacer algo por mi bienestar y se me ocurrió salir a correr pero nada más fueron 20 min.

martes, 10 de junio de 2008

Hacia el sur

Y fue domingo de nuevo...

Me tuve que levantar temprano para desayunar a las 8, empacar y tomar el tren de las 9:50 a Mainz. Me despedí de Inge enfrente del edificio mientras que Helmuth me acompañó hasta que en Mainz tomara el tren a Karlsruhe.

Helmuth e Inge

El viaje transcurrió sin incidentes. Cabe recalcar que la logística de los trenes es asombrosa, incluso perfecta, creo yo. Si el tren sale a las 12:27, a las 12:26 aún te puedes subir; a las 12:28 ya no lo ves en la estación.

En Karlsruhe cambié de tren y fue todo un gorro! Como viajo con una maleta grande (cuya manija no puedo sacar), otra de mañano mediano y la mochila de la lap, se me dificulta un poco bajar y subir escaleras (normales, no eléctricas) para cambiar de andén. El punto es que llegué a Konstanz.

Siguiendo las instrucciones que venían en la carta de aceptación, saliendo de la estación tomé la ruta 1 del camión, y a 200m de la parada indicada esta el instituto (que son más sencillos de recorrer ya sin maletas).

Después de obtener la llave de mi cuarto, afortunadamente en el 1er piso, procedí a instalarme, siendo mi primera acción sacar la lap y conectarme a Internet.

La cena acá en Alemania es muy temprana, a las 6pm. ¡Lo malo es que para las 10pm ya tengo hambre de nuevo! Afortunadamente la cocina esta abierta y dejan frutas y jugo al alcance de uno.

El desayuno igualmente el temprano, de 7:45 a 8:15am y las clases comienzan a las 8:30am. De domingo para lunes, con miedo de quedarme dormida, dejé las cortinas abiertas. El sol me despertó a las 5:30am.

El primer día no hay clases, para los nuevos, claro; solo presentas un examen de ubicación. En lo que los revisaban y daban los resultados me fui a pasear con una chava de Grecia. Dimos con la universidad y casi nos perdemos dentro y fuera de ella. El edificio es una super estructura; yo lo veo como varios edificios muy juntos y por dentro estan todos conectados (tal vez sea para que en invierno no tengas que salir al aire libre). Nos dijeron que si hablamos con los maestros nos pueden dar permiso de entrar a alguna clase, así que espero darme otra vuelta.

Después de la comida, que es a la 1pm, nos dieron un paseo a los nuevos por la ciudad.

Si buscas en un mapa, Konstanz es una ciudad a la orilla de un gran lago (Der Bodensee). Está justo en la frontera con Suiza. Se cuenta que en la 2a guerra mundial se dejaban prendidas las luces de la ciudad toda la noche para que los Aliados pensaran que también era Suiza y no la bombardearan. Gracias a eso gran parte de la ciudad antigua sobrevive.

Al igual que Colonia, esta ciudad también data de la época romana, aprox. desde al año 100. Fue nombrada Constancia en honor al emperador Constantino Cloro. De 1414 a 1418 se celebró en la ciudad un concilio de la Iglesia, a fin de resolver el cisma en occidente (había 3 personas proclamándose Papa en ese momento).

Regresando al recorrido de la ciudad, visitamos el puerto. De ahí salen varios ferrys y un "Catamaran" a diversas ciudades en la orilla opuesta del lago. También en el puerto se encuentra una estatua llamada "Imperia" que recuerda sobre el Concilio. (En otro post pondré la foto y daré detalles).

En el centro de la ciudad visitamos la catedral o Münster, en alemán. Es más pequeña que la de Colonia pero también tiene torres, una de las cuáles subimos (y también me cansé). Desde alla arriba alcanzas a ver la ciudad y muchos de los alrededores.

Incluso se alcanza a ver el lago y algunas montañas

El lago y una torre de fondo

Al bajar de la torre el grupo se separó. Mientras los demás se regresaron al Instituto, las 3 chavas que ibamos nos fuimos a pasear por nuestra cuenta.

A petición mía fuimos al MediaMarkt puesto que necesitaba un despertador (otro detalle que olvidé para el viaje). Sin embargo nos tomamos el camino con tranquilidad y caminamos a la orilla del Rin (el río sale del lago y sigue su camino hacia el norte de Alemania), sentándonos un rato para asolearnos y disfrutar de la vista.

Meti un rato los pies al agua, que estaba helada.

Nada más resta contar que regresamos a tiempo para la cena.

lunes, 9 de junio de 2008

Jueves, Viernes y Sábado, seis

(Este y los siguientes posts ya fueron escritos en Konstanz)

El jueves 5 a mediodía pasó Bianca por mi a Wiesbaden. La idea era conocer Limburg y quedarme a dormir en su depa.

Cuando llegamos lo primero que hicimos fue pasear por la ciudad vieja; un pueblo muy antiguo (de la edad media) con casas decoradas y callejones por todos lados. Memorable es su catedral y los tesoros que también guarda. De hecho, por ser tan pequeña, la ciudad no fue bombardeada durante la 2a guerra mundial, ayudando así a que se conservara.

Con Bianca, enfrente de la catedral.

Después de recorrerla nos sentamos a comer un helado y hacer tiempo a que saliera Sebastian del trabajo.

Una vez que lo recogimos, antes de llegar a la casa paramos en un supermercado. Es curioso notar las diferencias que hay entre México y Alemania, y en este caso no fue por el supermercado en sí, sino por los productos que venden. En la sección de quesos y embutidos encuentras jamones, salamis, salchichas y quesos al por mayor y de todo tipo, y eso que no era la sección delicatessen.

Ya en su depa, preparamos spaghetti con salsa de tomate (sin carne) y lechuga (cortada del jardín de Helmuth). Después de la cena, me pasearon por el suburbio en que viven y conocí a la mamá de Sebastian. Sí, aquí yo soy el objeto de curiosidad (oh, aus Mexiko!).
Por la noche, un poco de televisión germana.

A la mañana siguiente, viernes, me dejaron dormir hasta tarde (o sea 10am), desayunamos y fuimos a la casa de Bianca a ver si estaba su mamá. No estaba, así que nada más conocí la casa.
Como Bianca tenía que trabajar, me regresé a Wiesbaden en tren.

Por la tarde, Helmuth y yo visitamos la Iglesia Rusa Ortodoxa de la ciudad. Se encuentra en una colina y (además de la carretera) se puede subir por medio de un trén que funciona a base de tanques de agua y gravedad.

El tren (o más bien vagón)

En la cima de la colina también se obtiene una bonita vista de la ciudad pero lo que más llama la atención es el destello del sol reflejado en las cúpulas de oro. La pequeña iglesia fue construida porque la joven esposa del duque de Nassau murió al dar a luz, a tan sólo un año de celebrar su matrimonio. Habiendo formado parte de la familia imperial rusa y profesando el cristianismo ortodoxo ruso, sólo podía ser enterrada en tierra consagrada y Rusia estaba algo lejos. Entonces el duque y el Zar acordaron que con los fondos de la dote de la joven se construyera la iglesia. Tardó 10 años la construcción y al día siguiente de la consagración, fue enterrada.
Por dentro cuenta con 5 tipos de mármol: blanco, rosa, negro, gris y amarillo. Imagínenlo un Taj Mahal pero en pequeño, ruso y esta en Alemania.

¿A poco no llama la atención?

El sábado 7, dado el día soleado, la comida de mediodía fue en el jardín. Estaba muy agradable hasta que empezó a lloviznar. Pensamos que era sólo una nube pasajera pero no. Se dejó venir la tormenta.
Tuvimos que guardar todas las camas y colchonetas que habíamos sacado para aprovechar el día. Y toda la tarde y noche siguió lloviendo.

Como no había nada que hacer en la casa, eventualmente terminé viendo los 2 primeros partidos de la Eurocopa.

A media semana

Originalmente escrito: Junio 4 - 5, 2008 (o sea por ahi de la medianoche)

¿Que fue lo que hice el martes?

Dormí hasta las 10 a.m. ¡La gloria! Luego de bañarme (donde me dí cuenta que me asolee bastante el día anterior) y desayunar, acompañé a Helmuth a varias vueltas, la última para ir a comprar mi boleto a Konstanz para viajar el domingo. Comí, dormí siesta y acompañé a Helmuth a su jardín.



Como son personas grandes, después de las 6 p.m. ya no salen: se ponen a leer, se chutan todos los noticieros, cenan, siguen leyendo y se acabó el día. No es por ser ogt pero necesitaba más actividad.

El miércoles me tuve que levantar a las 8 para que rindiera el día. Pasamos primero al MediaMarkt y compré una memory card de 2GB en 9.99 euros. :) De ahí tomamos camino para Rüdesheim, un pueblo a la orilla del Rin famoso por sus viñedos, vinos y brandy. Pintoresco, con calles estrechas y bastantes turistas pero sin sofocar. Tomamos un teleférico para llegar hasta un monumento de una batalla en 1870 entre alemanes y franceses; la vista del río y los pueblos en sus riberas era grandiosa.

Vista del pueblo desde el teleférico

Cuando bajamos ya era hora de la comida y fuimos a un restaurante ya conocido por Helmuth. Ordené chuletas de cerdo con ensalada y papa. La papa resultó ser de nuevo ese par curioso de bolitas comprimidas. Estoy casi segura que si las aventaba contra la mesa, rebotaban; no me las pude terminar de comer.

Algunos viñedos y el río de fondo

Regresamos temprano a Wiesbaden, para las 3:30 p.m. ya estabamos en la casa. Incluso Inge pensó que llegaríamos hasta las 6 p.m. Helmuth dijo que quería evitar el tráfico; a mi se me hace que ya se había cansado. Y yo con tantas ganas de ir a alguna cata de vinos.

En fin, dormí siesta de nuevo (aún traigo el horario desajustado), cenamos y me pusé a escribir esto.

domingo, 8 de junio de 2008

Köln (Colonia)

Originalmente escrito: Junio 4, 2008 8:30 pm hora local

Continuando con la anécdota del lunes...

El viaje a Limburg fue sin incidentes. Ya en la estación Bianca y yo nos reconocimos de inmediato. Su novio, Sebastián, nos esperaba en el carro para ir hacia Colonia. La hora de camino nos la pasamos platicando, principalmente sobre mi viaje y las diferencias entre México y Alemania. Algo que me daba curiosidad y les pregunté fue sobre la inexistencia de límites de velocidad. Y es cierto, en las autopistas no existen límites de velocidad. Nada más veía el velocímetro del auto en 150km/h mientras que al lado te pasaba un audi, mercedes o BMW con tanta facilidad como si fueras a 40km/h.

Ya en Colonia, nos estacionamos en los suburbios y tomamos el tren suburbano hacia el centro. Asombrosamente, la estación central esta justo enfrente de la catedral (monumento insignia de la ciudad y declarado patrimonio de la humanidad).
Dado que ellos tampoco conocían Colonia, decidimos primero tomar un tour por la ciudad y luego pasear por los lugares que más nos gustaran. Como teníamos una hora hasta que llegara el camión, entramos a la catedral (Der Dom) y subimos a una de sus torres. ¡Eso si que fue ejercicio! Con una altura entre 100 y 200m y poco más de 500 escalones, ahí desquité todo el mes que no hice ejercicio. Pero vale la pena por la vista que se tiene de la ciudad y el río Rin.

Algo gracioso: mientras pasamos por el campanario nos tocó que diera la media de la hora (:30), o sea dos campanadas y todo retumba. No le deseo a nadie estar ahí a mediodía.

Cuando bajamos nos aprovisionamos de agua y panecitos. Tomamos el camión turístico a las 2pm y nos sentamos en la parte de arriba, al descubierto. Al pasar por un museo nos dijeron que ese lunes todos los museos estaban cerrados; imagina nuestra decepción cuando pasamos frente al museo del chocolate y no pudimos visitarlo! :(

Como parte del tour el camión hizo una parada en una de las muchas cervecerías locales (que Sierra Madre ni que 8/4) con la que seguro tiene un convenio; de todos modos bajamos a probar la cerveza. No me gustó. Sabía a Corona con un dejo de amargo al final. Para cuando el camión continuó su recorrido eran las 3pm y el sol se abatía sobre nosotros.

En algún momento comencé a cabecear, me recargué en el asiento de adelante y me quedé dormida. Sebastián nos dijo después que ambas, Bianca y yo, nos dormimos.
Desperté poco antes de las 4 cuando el camión se detuvo para ver un reloj dar las 4 y que salieran los monitos.
Diez minutos después el camión regresó a la catedral, donde nos bajamos y entramos a visitarla bien por dentro.

Un poco de historia sobre Colonia:

En la época romana era una colonia, llamada Colonia Agripina (que bueno que eventualmente tiraron el Agripina). En la ciudad aun existen puertas y murallas de la época romana y algunas torres del medievo, a su vez construidas sobre las murallas romanas. La catedral actual se comenzó a construir en 1154. El lugar ya era conocido por los feligreses de los alrededores porque ahí están las reliquias de las cadenas de San Pedro. El verdadero boom de peregrinos vino cuando se mandaron llevar ahí las reliquias de los 3 reyes magos y en su sótano se encuentran muchas más reliquias de los santos que quieran. Tienen una exposición abierta al público de los tesoros de la iglesia; hay relicarios de oro y plata adornados con gemas pero me da tanto asco ver huesos ahí dentro...
En 1500 y algo se detuvo la construcción por la muerte del arquitecto y falta de fondos. Fue hasta 1800 y algo cuando con fondos del rey, la sociedad y la Iglesia se reinició la construcción del lugar. Es de estilo gótico.

Alrededor de las 5:30, cuando ya nadie podía negar el hambre, caminamos por la ciudad y sus callecitas buscando un buen restaurante donde comer; elegimos uno con terraza junto al río. Pedí un platillo típico llamado "Sauerkraut"; es res con salsa de pasas, col morada y dos bolas de puré de papa, que más que papa parecen hule por su consistencia... se me hace que baten tanto la papa que activan el almidón y por eso se vuelve así. Mientras comíamos se soltó el viento y se veían venir nubes de lluvia.

A petición mía entramos a una tienda de electrónicos llamada MediaMarkt, algo así como Circuit City. Por fin encontré el adaptador para el enchufe y me compré una cámara digital y un estuche para ésta (naranja por cierto). Nada más me faltó la tarjeta de memoria (me intentaban vender una en "especial", 2GB por 21.99 euros donde 1 euro esta entre 16 y 17 pesos).

Poco después de las 8pm llegamos al carro y emprendimos el regreso. La lluvia nos alcanzó en la carretera; yo dormité de nuevo por partes hasta que le pedí a Sebastián (que iba manejando) que prendiera la radio. Al igual que en México suenan mucho los éxitos en inglés.

Llegamos hasta las 11pm a Wiesbaden. Bianca saludó rápido a sus abuelos pues aún les esperaba 1 hora de regreso a Limburg. Esa noche caí profundamente dormida.

p.d. Prometo subir fotos tan pronto me las pasen :)

Primera (mala) noche

Originalmente escrito: Junio 2, 2008 9:10 a.m. hora local

Llegó la noche... hasta las 10 p.m. XD

Debo hacer saber que estoy durmiendo en un cuarto en el ático del edificio donde tiene su departamento esta pareja y la ventana es la mitad de una pared.

Me dormí hasta las 11pm. Cuando se me fue el sueño y desperté, escuché campanazos de la iglesia. Apenas eran las 2am.
Me puse a hacer cuentas y concluí que esto apenas había sido mi siesta de la tarde (y una larga, de 4 a 7pm hora de México). Canté canciones, recordé momentos, imaginé conversaciones y no me podía dormir!

Por ahí de las 4:30am se me ocurrió prender la tele, escogiendo luego un programa sobre Hawaii. Me volvió a dar sueño aproximadamente a las 5:15, cuando estaba clareando el día :S y finalmente caí dormida. Lo malo vino cuando timbraron para despertarme a las 7am!!! Según yo intenté dormir más pero no se puede cuando el sol te da directo en la cara.

Para no alargar el cuento, me bañé y desayune para al fin terminar en la estación rumbo a Limburg donde me recogerá Bianca (nieta de Helmuth e Inge y con quien intercambié mails semanas antes de venir) para ir a Colonia (Köln).

Otro detalle: sé que la corriente en Europa es 220v y con eso no hay problema porque el cargador aguanta hasta 240v pero los estúpidos enchufes son diferentes! Necesito comprar un adaptador; espero encontrar uno.

Finalmente si encontré uno (leer siguiente post) y lo uso para mi lap

Cruzando el charco

Originalmente escrito: Junio 1, 2008 6:20pm hora local (+7 hora México central)

Quería bloggear desde el aeropuerto en el DF pero la falta de contactos y un pantallazo azul me lo impidieron.

Para colmo el avión llegó retrasado 30 min. (y la sala de espera no tenía contactos). La salida era a las 8:50pm y a las 8:40 apenas estábamos abordando. El avión se llenó (como todos sus vuelos). Pensé que por tocarme un asiento en pasillo podría estirar las piernas - grave error. Entre las azafatas atareadas y los pasajeros que iban al baño y/o tonteaban, no podía tener siempre estiradas las piernas. Hasta en el avión de Interjet (el vuelo de Monterrey a Toluca) había más espacio entre asientos.
Claro que sólo es en este tipo de vuelos trasatlánticos donde te alimentan, y 2 veces. :P

Otro detalle, a los asientos de la sección donde estaba no les servía el control remoto (ese que esta en el brazo y con el que puedes controlar el volumen y la luz). Imagina mi frustración al ver que estaban pasando Las Ardillas Rescatadoras (Rescue Rangers, esa con Chip y Dale) y no poder escuchar la caricatura!

También pasaron Juno, que no he visto, pero como fue por ahí de las 3am (me di cuenta cuando desperté entre lo que dormitaba) ni de chiste la vi.

El avión tenía programado el aterrizaje 2:35pm hora de Frankfurt (eso decía en la pantalla); total que aterrizó a las 2:50 (poca diferencia para haber salido una hora tarde). A eso súmale pasar por migración y esperar a que salgan las maletas...
Creo que eran 4:45 cuando salí; Helmuth me saludó y caminamos hasta tomar el tren suburbano que nos llevaría a Wiesbaden.

Llegamos a su casa a las 5:30, donde nos recibió su esposa Inge con café, té y pastel pues era la hora del café. (Perdón por el pleonasmo)

Cabe mencionar que en algún punto del viaje perdí la hora de la comida porque la siguiente comida pesada fue hasta la cena...aunque tal vez no, ya que la cena fue hasta las 8pm, que vendría siendo 1pm en México. Pero entonces mi siguiente desayuno pasaría a ser cena según la hora de México... Si, si perdí alguna comida por ahí; espero ganarla a mi regreso!

p.d. Como aún no tenía cámara en ese momento, pues no hay fotos.