Es lo que se han de estar preguntando ustedes. Digo, por algo están leyendo esto. Pues bueno, aquí les va una breve explicación.
Resulta que cuando estaba buscando estudios de maestría, me emocionó mucho encontrar uno con las características que deseaba (sobre todo las materias en inglés), tanto así que no leí a detalle todo lo que involucraba el programa (raro en mi).
Ya aceptada, inscrita y reubicada en Alemania, durante la semana de inducción hubo un evento de bienvenida específicamente para los de mi programa de estudios. Tras tocar varios temas como la carga de materias y el portal de la universidad, mencionaron la obligatoriedad de hacer un semestre de intercambio y cómo aplicar.
¡¿QUÉ?!
Fácil más de la mitad de los extranjeros pusimos cara de susto. ¿Por qué diantres me tengo que ir de intercambio si precisamente ya vengo de fuera a estudiar? Uno de los valores agregados de la maestría en International Information Systems (http://iis.uni-erlangen.de/) es precisamente su énfasis en lo internacional, tanto para atraer alumnos de fuera y formar un ambiente multicultural, como en mandar fuera a los alumnos para que amplíen sus horizontes.
Como alumna regular podía aplicar a cualquier institución con la que mi universidad tiene convenio o incluso irme como free mover (uno arma su propio intercambio). Prácticamente podía aplicar a cualquier parte del mundo, incluso México (tienen convenio con la UNAM y la UDG).
Revisando las opciones, un convenio con una universidad en Tailandia me llamó la atención y no porque hubiera materias de mi área. La idea de conocer ese país y eventualmente viajar por el sudeste asiático se apoderó de mi imaginación. Tras revisar los rigurosos requisitos de su visa (y el hecho que te limitan a una sola entrada y salida, lo cual limitaría posibles viajes), me dio flojera pasar de nuevo por todo el borlote de la papelería. Así que decidí mejor buscar en Europa, al fin que tengo permiso de residencia alemán y debería ser más sencillo hacer cualquier trámite dentro de la UE, ¿cierto?
Descarté varios países. En Francia la gran mayoría de los cursos son en francés, al igual que en Italia con el italiano. Irme a España sería hacer trampa con el idioma. Suiza es muy caro y en Austria todas las materias son en alemán. "¿Pero que no fuiste a aprender el idioma?" pensarán. Si, pero no es lo mismo hablar en el día a día (en el cual me considero competente) que el argot técnico de una disciplina, además tendría el acento austriaco de por medio (y tengo suficiente con los dialectos franconio y bávaro).
Entre las opciones también venía Hungría y mi ratón echó a andar. Budapest es una de las grandes capitales europeas, reconocida por su arquitectura y cultura. Su ubicación en Europa del Este es ideal para seguir viajando y el costo de vivir es muy barato. ¿Por qué no ir?
Apliqué a finales de enero del año pasado y para finales de febrero me informaron que había sido nominada según mi elección. Tenía la opción de cursar el semestre de verano/otoño o invierno/primavera. Elegí esta última para poder disfrutar la ciudad en ambas estaciones. En abril me contactaron de la universidad anfitriona, pero como estudiaría hasta el 2o semestre del año no había mucho por hacer.
En noviembre se abrieron las aplicaciones para el período en que yo iría y empecé la búsqueda de un departamento. Tuve suerte en dar con otra mexicana que conocí en el Tec y está estudiando también acá en Budapest (¡Hola Elisa!). A principios de enero compré mi boleto de avión y como no hay plazo que no se cumpla, heme aquí. Que vengan las aventuras.