Cristi: "Pues vamos a Palenque, ¿no?"
Y asi surgió la idea. El carro más eficiente de la casa es el Astra de mi hermana pero tenía una fuga de aceite (el empaque no sellaba bien). Cuando llegó la señora madre, le pareció la idea pero obviamente habia que esperar a que el carro estuviera en buenas condiciones.
El jueves por la mañana llevó mi mamá el carro al taller pero por llegar un poco tarde, ya no se lo quisieron recibir. Otro día de espera.
Con el carro en buenas condiciones y con el permiso de la comandante, buscamos entre los pocos amigos que aún estaban en Coatza y no tenían clases a aquellos interesados en la aventura, siendo Eli y su novio quienes respondieron al llamado.
El sábado madrugamos de nuevo. Eli llegó puntual a las 8am a la casa pero resultó que Ray se quedó dormido. Hasta las 8:30 llegó a la casa e inmediatamente salimos rumbo a la carretera.
Los temores se disiparon cuando después de 1 hora de camino desde Villahermosa llegamos al entronque hacia Palenque. De ahí son otros 30 min hasta el pueblo. Con la velocidad de Cristi, hicimos 3 horas hasta el pueblo, llegando a las 12pm, aunque en la página de la Secretaría de Caminos y Transportes indica que el trayecto dura 3:20 horas.
Estacionamos el auto frente al museo de sitio para comprar ahi los boletos de entrada a la Z.A. Con la flojera que traíamos, nos subimos de nuevo al auto para recorrer los 1.5km hasta la mera entrada a la Z.A. pero no contabamos con que el lugar estaba totalmente lleno; entonces bajamos de nuevo y dejamos el carro estacionado de una vez por todas frente al museo.
En lugar de subir por la carretera, existe un andador que cruza entre la selva, riachuelos, caidas de agua y edificios menos explorados hasta llegar a la plaza principal de Palenque.
Las chicas del viajeEl recorrido por la Z.A. fue muy ameno, con notas informativas de mi parte y mucho humor gracias a la simplicidad de los 4 viajeros. Resaltan de ese día chistes como:
-Orale, el Dios L fuma tabaco.
Tras varias horas caminando, subir y bajar las pirámides se volvió cansado, y eso que Cris, Eli y Ray no subieron al templo XIII. Lástima que se haya prohibido el acceso y descenso al Templo de las Inscripciones. Recuerdo la primera vez que fuimos con mis padres y aún pudimos entrar a ver la cámara donde se encontró el sarcógado de Pacal.
Frente al templo de las inscripciones
Creo que no habríamos sobrevivido todo ese tiempo paseando si no fuera por el fresco aire que corría entre las ruinas, además de los refrescos que salimos a comprar.
Como teníamos el tiempo contado y ya estábamos fuera de lo contemplado, a las 4pm emprendimos el regreso por la vereda pero entramos al museo de sitio para ver la reproducción de la cámara de Pacal que ahí tienen. Hasta las 4:30pm pusimos un alto y regresamos al pueblo, buscando comida pues ya estabamos gruñiendo de hambre.
No queríamos entrar al pueblo así que nos mantuvimos sobre la carretera principal, en lo que pensabamos sería la zona "turística" pero no había muchos puestos de comida rápida (aka. en la calle). Para que se den una idea, el pueblo es tan pequeño que no hay Chedraui, sino Super Che (su versión como Bodega Aurrera o Soriana Mercado). Entramos al super y compramos refrescos y pan, y enfrente había un puesto de hamburguesas que pedimos para llevar. Por fin a las 5pm tomamos carretera de regreso a Coatza.
En algún punto del camino Eli y Ray se durmieron pero Cristi y yo nos mantuvimos totalmente despiertas. Pobre enana, no pudo tomar la siesta que quería y se aguantó. Por eso cuando llegó a la casa literalmente subió corriendo las escaleras en una última ráfaga de energía y se tiró a dormir en la cama.
Se preguntarán "¿Por qué Cristi estuvo tan cansada?". ¿Será que el volleyball me ha hecho aguantar mucho? Nah. Resulta que el Astra es estándar y yo aún no se manejar, así que Cristi se la hecho toda, de ida y regreso.