sábado, 13 de diciembre de 2008

Dia 0

Viernes 5 de diciembre

Mi tia tuvo la amabilidad de hablarme a las 5pm para desearme buen viaje y avisarme sobre el trafico en la ciudad, recomendándome que saliera temprano de la casa para llegar a tiempo a la central. En esos instantes estaba en A7 camino a dejarle a Lirida unos libros. Terminé acompañándola a su carro y ella me dio aventón, pasando antes a saludar a Brigitta.

Ya en residencias, tras terminar de empacar las maletas y meter todo lo que faltaba al closet, con la ayuda de Yocelin bajé las maletas a La Choza y mi abuelita pasó por mi. El reloj marcaba ya las 6:30pm.

Bajé las 2 maletas y una, la que contiene mi ropa para Coatza, la llevé al cuarto libre. Sentí que la maleta del viaje inmediato pesaba mucho y le saqué como 2 camisetas, un suéter y una toalla. A las 6:50pm estábamos listas y al no encontrar taxi por teléfono en ninguna de los sitios cercanos al tec, mi abuela salió a buscar un taxi para que nos llevara a la central.

6:55

7:00

7:05 Se paró un taxi a unos 10m atrás de la casa, se bajó mi abuela y el taxi se fue. Le grité que que había sucedido y me dijo que iba por otro taxi.

7:10

7:15 Me desesperé, fui por las llaves de la entrada y salí a la calle. Fue entonces cuando vi a Nash y Mundo bajándose de su auto en El Arbolito. Les conté apresuradamente de mi estado. Nash ofreció llevarme pero no quise, no era apropiado.
Apenas llegué a la esquina de Avenida del Estado cuando ellos me consiguieron un taxi y le dije que se parara en la casa. ¡En ese momento también llegó mi abuela con otro taxi!
En lo que mi abuela le dijo a su taxista que sus servicios ya no eran requeridos, yo corrí por mi maleta, la subí a la cajuela y nos fuimos.

El taxista es un experto en la ciudad, por eso le confío la manejada en casos de tráfico extremo, tal como estaba Cuauhtémoc esa noche. Llegamos a la central a las 7:45, bajé mi maleta y me despedí de mi abuela. Ella se regresó en el mismo taxi y yo arrastré mi maleta hacia la estación.

Fue pura casualidad que el taxi me haya dejado justo enfrente de la sala de la línea de autobús por la que viajé. Documenté mi maleta y esperé. Me sorprendió la logística del lugar. Cada 15 minutos llega un camión al andén, suben maletas, sube la gente y se va.

El mio salió hasta las 8:15. El viaje fue tranquilo y sin incidentes, excepto cuando el señor (ya mayor) que iba a mi lado se fastidió de los chavos que iban platicando y haciendo bromas y los calló. Cabe mencionar que no hubo película porque por alguna extraña razón no funcionaba el audio al ponerla.

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