jueves, 12 de junio de 2008

Primer día de clases

Dormí más tranquila, con la seguridad que ahora si tengo qué me despierte.

Según los resultados del examen del día anterior quedé en el grupo A1 (o sea el más bajo). Esto es porque en el Instituto se exige eficiencia en la gramática (además que dejé de tomar las clases en el Tec hace año y medio). De todos modos el nivel no es para totalmente principiantes sin una gota dle idioma.

En mi grupo somos 3 mexicanos (2 chavos y yo), un español, un finlandés y una taiwanesa (que casi nadie le entiende lo que dice). Y el martes es uno de los días largos, con clases en la mañana y por la tarde hasta las 4:30.

A menos que quieran que relate lo que aprendí en la clase, me saltaré a las actividades fuera del aula... aunque ese día no hice nada interesante XD me la pasé conectada y en Internet.

Prosiguiendo con el miércoles... en una de las pausas entre clases conocí a otra chava mexicana, quién me dijo que se estaba armando una salida y me invitó a unirme.

Curiosidad: todos los mexicanos que estan aquí (creo que somos 5) han pasado por el Tec, ya sea en la prepa o universidad, ¿acaso es mucha coincidencia?

Como este día sólo hay clase en la mañana, después de la comida fui al centro a pedir información turística de los alrededores y a comprar jabón para lavar (otro detalle más que olvidé). De regreso sentí que necesitaba hacer algo por mi bienestar y se me ocurrió salir a correr pero nada más fueron 20 min.

martes, 10 de junio de 2008

Hacia el sur

Y fue domingo de nuevo...

Me tuve que levantar temprano para desayunar a las 8, empacar y tomar el tren de las 9:50 a Mainz. Me despedí de Inge enfrente del edificio mientras que Helmuth me acompañó hasta que en Mainz tomara el tren a Karlsruhe.

Helmuth e Inge

El viaje transcurrió sin incidentes. Cabe recalcar que la logística de los trenes es asombrosa, incluso perfecta, creo yo. Si el tren sale a las 12:27, a las 12:26 aún te puedes subir; a las 12:28 ya no lo ves en la estación.

En Karlsruhe cambié de tren y fue todo un gorro! Como viajo con una maleta grande (cuya manija no puedo sacar), otra de mañano mediano y la mochila de la lap, se me dificulta un poco bajar y subir escaleras (normales, no eléctricas) para cambiar de andén. El punto es que llegué a Konstanz.

Siguiendo las instrucciones que venían en la carta de aceptación, saliendo de la estación tomé la ruta 1 del camión, y a 200m de la parada indicada esta el instituto (que son más sencillos de recorrer ya sin maletas).

Después de obtener la llave de mi cuarto, afortunadamente en el 1er piso, procedí a instalarme, siendo mi primera acción sacar la lap y conectarme a Internet.

La cena acá en Alemania es muy temprana, a las 6pm. ¡Lo malo es que para las 10pm ya tengo hambre de nuevo! Afortunadamente la cocina esta abierta y dejan frutas y jugo al alcance de uno.

El desayuno igualmente el temprano, de 7:45 a 8:15am y las clases comienzan a las 8:30am. De domingo para lunes, con miedo de quedarme dormida, dejé las cortinas abiertas. El sol me despertó a las 5:30am.

El primer día no hay clases, para los nuevos, claro; solo presentas un examen de ubicación. En lo que los revisaban y daban los resultados me fui a pasear con una chava de Grecia. Dimos con la universidad y casi nos perdemos dentro y fuera de ella. El edificio es una super estructura; yo lo veo como varios edificios muy juntos y por dentro estan todos conectados (tal vez sea para que en invierno no tengas que salir al aire libre). Nos dijeron que si hablamos con los maestros nos pueden dar permiso de entrar a alguna clase, así que espero darme otra vuelta.

Después de la comida, que es a la 1pm, nos dieron un paseo a los nuevos por la ciudad.

Si buscas en un mapa, Konstanz es una ciudad a la orilla de un gran lago (Der Bodensee). Está justo en la frontera con Suiza. Se cuenta que en la 2a guerra mundial se dejaban prendidas las luces de la ciudad toda la noche para que los Aliados pensaran que también era Suiza y no la bombardearan. Gracias a eso gran parte de la ciudad antigua sobrevive.

Al igual que Colonia, esta ciudad también data de la época romana, aprox. desde al año 100. Fue nombrada Constancia en honor al emperador Constantino Cloro. De 1414 a 1418 se celebró en la ciudad un concilio de la Iglesia, a fin de resolver el cisma en occidente (había 3 personas proclamándose Papa en ese momento).

Regresando al recorrido de la ciudad, visitamos el puerto. De ahí salen varios ferrys y un "Catamaran" a diversas ciudades en la orilla opuesta del lago. También en el puerto se encuentra una estatua llamada "Imperia" que recuerda sobre el Concilio. (En otro post pondré la foto y daré detalles).

En el centro de la ciudad visitamos la catedral o Münster, en alemán. Es más pequeña que la de Colonia pero también tiene torres, una de las cuáles subimos (y también me cansé). Desde alla arriba alcanzas a ver la ciudad y muchos de los alrededores.

Incluso se alcanza a ver el lago y algunas montañas

El lago y una torre de fondo

Al bajar de la torre el grupo se separó. Mientras los demás se regresaron al Instituto, las 3 chavas que ibamos nos fuimos a pasear por nuestra cuenta.

A petición mía fuimos al MediaMarkt puesto que necesitaba un despertador (otro detalle que olvidé para el viaje). Sin embargo nos tomamos el camino con tranquilidad y caminamos a la orilla del Rin (el río sale del lago y sigue su camino hacia el norte de Alemania), sentándonos un rato para asolearnos y disfrutar de la vista.

Meti un rato los pies al agua, que estaba helada.

Nada más resta contar que regresamos a tiempo para la cena.

lunes, 9 de junio de 2008

Jueves, Viernes y Sábado, seis

(Este y los siguientes posts ya fueron escritos en Konstanz)

El jueves 5 a mediodía pasó Bianca por mi a Wiesbaden. La idea era conocer Limburg y quedarme a dormir en su depa.

Cuando llegamos lo primero que hicimos fue pasear por la ciudad vieja; un pueblo muy antiguo (de la edad media) con casas decoradas y callejones por todos lados. Memorable es su catedral y los tesoros que también guarda. De hecho, por ser tan pequeña, la ciudad no fue bombardeada durante la 2a guerra mundial, ayudando así a que se conservara.

Con Bianca, enfrente de la catedral.

Después de recorrerla nos sentamos a comer un helado y hacer tiempo a que saliera Sebastian del trabajo.

Una vez que lo recogimos, antes de llegar a la casa paramos en un supermercado. Es curioso notar las diferencias que hay entre México y Alemania, y en este caso no fue por el supermercado en sí, sino por los productos que venden. En la sección de quesos y embutidos encuentras jamones, salamis, salchichas y quesos al por mayor y de todo tipo, y eso que no era la sección delicatessen.

Ya en su depa, preparamos spaghetti con salsa de tomate (sin carne) y lechuga (cortada del jardín de Helmuth). Después de la cena, me pasearon por el suburbio en que viven y conocí a la mamá de Sebastian. Sí, aquí yo soy el objeto de curiosidad (oh, aus Mexiko!).
Por la noche, un poco de televisión germana.

A la mañana siguiente, viernes, me dejaron dormir hasta tarde (o sea 10am), desayunamos y fuimos a la casa de Bianca a ver si estaba su mamá. No estaba, así que nada más conocí la casa.
Como Bianca tenía que trabajar, me regresé a Wiesbaden en tren.

Por la tarde, Helmuth y yo visitamos la Iglesia Rusa Ortodoxa de la ciudad. Se encuentra en una colina y (además de la carretera) se puede subir por medio de un trén que funciona a base de tanques de agua y gravedad.

El tren (o más bien vagón)

En la cima de la colina también se obtiene una bonita vista de la ciudad pero lo que más llama la atención es el destello del sol reflejado en las cúpulas de oro. La pequeña iglesia fue construida porque la joven esposa del duque de Nassau murió al dar a luz, a tan sólo un año de celebrar su matrimonio. Habiendo formado parte de la familia imperial rusa y profesando el cristianismo ortodoxo ruso, sólo podía ser enterrada en tierra consagrada y Rusia estaba algo lejos. Entonces el duque y el Zar acordaron que con los fondos de la dote de la joven se construyera la iglesia. Tardó 10 años la construcción y al día siguiente de la consagración, fue enterrada.
Por dentro cuenta con 5 tipos de mármol: blanco, rosa, negro, gris y amarillo. Imagínenlo un Taj Mahal pero en pequeño, ruso y esta en Alemania.

¿A poco no llama la atención?

El sábado 7, dado el día soleado, la comida de mediodía fue en el jardín. Estaba muy agradable hasta que empezó a lloviznar. Pensamos que era sólo una nube pasajera pero no. Se dejó venir la tormenta.
Tuvimos que guardar todas las camas y colchonetas que habíamos sacado para aprovechar el día. Y toda la tarde y noche siguió lloviendo.

Como no había nada que hacer en la casa, eventualmente terminé viendo los 2 primeros partidos de la Eurocopa.

A media semana

Originalmente escrito: Junio 4 - 5, 2008 (o sea por ahi de la medianoche)

¿Que fue lo que hice el martes?

Dormí hasta las 10 a.m. ¡La gloria! Luego de bañarme (donde me dí cuenta que me asolee bastante el día anterior) y desayunar, acompañé a Helmuth a varias vueltas, la última para ir a comprar mi boleto a Konstanz para viajar el domingo. Comí, dormí siesta y acompañé a Helmuth a su jardín.



Como son personas grandes, después de las 6 p.m. ya no salen: se ponen a leer, se chutan todos los noticieros, cenan, siguen leyendo y se acabó el día. No es por ser ogt pero necesitaba más actividad.

El miércoles me tuve que levantar a las 8 para que rindiera el día. Pasamos primero al MediaMarkt y compré una memory card de 2GB en 9.99 euros. :) De ahí tomamos camino para Rüdesheim, un pueblo a la orilla del Rin famoso por sus viñedos, vinos y brandy. Pintoresco, con calles estrechas y bastantes turistas pero sin sofocar. Tomamos un teleférico para llegar hasta un monumento de una batalla en 1870 entre alemanes y franceses; la vista del río y los pueblos en sus riberas era grandiosa.

Vista del pueblo desde el teleférico

Cuando bajamos ya era hora de la comida y fuimos a un restaurante ya conocido por Helmuth. Ordené chuletas de cerdo con ensalada y papa. La papa resultó ser de nuevo ese par curioso de bolitas comprimidas. Estoy casi segura que si las aventaba contra la mesa, rebotaban; no me las pude terminar de comer.

Algunos viñedos y el río de fondo

Regresamos temprano a Wiesbaden, para las 3:30 p.m. ya estabamos en la casa. Incluso Inge pensó que llegaríamos hasta las 6 p.m. Helmuth dijo que quería evitar el tráfico; a mi se me hace que ya se había cansado. Y yo con tantas ganas de ir a alguna cata de vinos.

En fin, dormí siesta de nuevo (aún traigo el horario desajustado), cenamos y me pusé a escribir esto.

domingo, 8 de junio de 2008

Köln (Colonia)

Originalmente escrito: Junio 4, 2008 8:30 pm hora local

Continuando con la anécdota del lunes...

El viaje a Limburg fue sin incidentes. Ya en la estación Bianca y yo nos reconocimos de inmediato. Su novio, Sebastián, nos esperaba en el carro para ir hacia Colonia. La hora de camino nos la pasamos platicando, principalmente sobre mi viaje y las diferencias entre México y Alemania. Algo que me daba curiosidad y les pregunté fue sobre la inexistencia de límites de velocidad. Y es cierto, en las autopistas no existen límites de velocidad. Nada más veía el velocímetro del auto en 150km/h mientras que al lado te pasaba un audi, mercedes o BMW con tanta facilidad como si fueras a 40km/h.

Ya en Colonia, nos estacionamos en los suburbios y tomamos el tren suburbano hacia el centro. Asombrosamente, la estación central esta justo enfrente de la catedral (monumento insignia de la ciudad y declarado patrimonio de la humanidad).
Dado que ellos tampoco conocían Colonia, decidimos primero tomar un tour por la ciudad y luego pasear por los lugares que más nos gustaran. Como teníamos una hora hasta que llegara el camión, entramos a la catedral (Der Dom) y subimos a una de sus torres. ¡Eso si que fue ejercicio! Con una altura entre 100 y 200m y poco más de 500 escalones, ahí desquité todo el mes que no hice ejercicio. Pero vale la pena por la vista que se tiene de la ciudad y el río Rin.

Algo gracioso: mientras pasamos por el campanario nos tocó que diera la media de la hora (:30), o sea dos campanadas y todo retumba. No le deseo a nadie estar ahí a mediodía.

Cuando bajamos nos aprovisionamos de agua y panecitos. Tomamos el camión turístico a las 2pm y nos sentamos en la parte de arriba, al descubierto. Al pasar por un museo nos dijeron que ese lunes todos los museos estaban cerrados; imagina nuestra decepción cuando pasamos frente al museo del chocolate y no pudimos visitarlo! :(

Como parte del tour el camión hizo una parada en una de las muchas cervecerías locales (que Sierra Madre ni que 8/4) con la que seguro tiene un convenio; de todos modos bajamos a probar la cerveza. No me gustó. Sabía a Corona con un dejo de amargo al final. Para cuando el camión continuó su recorrido eran las 3pm y el sol se abatía sobre nosotros.

En algún momento comencé a cabecear, me recargué en el asiento de adelante y me quedé dormida. Sebastián nos dijo después que ambas, Bianca y yo, nos dormimos.
Desperté poco antes de las 4 cuando el camión se detuvo para ver un reloj dar las 4 y que salieran los monitos.
Diez minutos después el camión regresó a la catedral, donde nos bajamos y entramos a visitarla bien por dentro.

Un poco de historia sobre Colonia:

En la época romana era una colonia, llamada Colonia Agripina (que bueno que eventualmente tiraron el Agripina). En la ciudad aun existen puertas y murallas de la época romana y algunas torres del medievo, a su vez construidas sobre las murallas romanas. La catedral actual se comenzó a construir en 1154. El lugar ya era conocido por los feligreses de los alrededores porque ahí están las reliquias de las cadenas de San Pedro. El verdadero boom de peregrinos vino cuando se mandaron llevar ahí las reliquias de los 3 reyes magos y en su sótano se encuentran muchas más reliquias de los santos que quieran. Tienen una exposición abierta al público de los tesoros de la iglesia; hay relicarios de oro y plata adornados con gemas pero me da tanto asco ver huesos ahí dentro...
En 1500 y algo se detuvo la construcción por la muerte del arquitecto y falta de fondos. Fue hasta 1800 y algo cuando con fondos del rey, la sociedad y la Iglesia se reinició la construcción del lugar. Es de estilo gótico.

Alrededor de las 5:30, cuando ya nadie podía negar el hambre, caminamos por la ciudad y sus callecitas buscando un buen restaurante donde comer; elegimos uno con terraza junto al río. Pedí un platillo típico llamado "Sauerkraut"; es res con salsa de pasas, col morada y dos bolas de puré de papa, que más que papa parecen hule por su consistencia... se me hace que baten tanto la papa que activan el almidón y por eso se vuelve así. Mientras comíamos se soltó el viento y se veían venir nubes de lluvia.

A petición mía entramos a una tienda de electrónicos llamada MediaMarkt, algo así como Circuit City. Por fin encontré el adaptador para el enchufe y me compré una cámara digital y un estuche para ésta (naranja por cierto). Nada más me faltó la tarjeta de memoria (me intentaban vender una en "especial", 2GB por 21.99 euros donde 1 euro esta entre 16 y 17 pesos).

Poco después de las 8pm llegamos al carro y emprendimos el regreso. La lluvia nos alcanzó en la carretera; yo dormité de nuevo por partes hasta que le pedí a Sebastián (que iba manejando) que prendiera la radio. Al igual que en México suenan mucho los éxitos en inglés.

Llegamos hasta las 11pm a Wiesbaden. Bianca saludó rápido a sus abuelos pues aún les esperaba 1 hora de regreso a Limburg. Esa noche caí profundamente dormida.

p.d. Prometo subir fotos tan pronto me las pasen :)

Primera (mala) noche

Originalmente escrito: Junio 2, 2008 9:10 a.m. hora local

Llegó la noche... hasta las 10 p.m. XD

Debo hacer saber que estoy durmiendo en un cuarto en el ático del edificio donde tiene su departamento esta pareja y la ventana es la mitad de una pared.

Me dormí hasta las 11pm. Cuando se me fue el sueño y desperté, escuché campanazos de la iglesia. Apenas eran las 2am.
Me puse a hacer cuentas y concluí que esto apenas había sido mi siesta de la tarde (y una larga, de 4 a 7pm hora de México). Canté canciones, recordé momentos, imaginé conversaciones y no me podía dormir!

Por ahí de las 4:30am se me ocurrió prender la tele, escogiendo luego un programa sobre Hawaii. Me volvió a dar sueño aproximadamente a las 5:15, cuando estaba clareando el día :S y finalmente caí dormida. Lo malo vino cuando timbraron para despertarme a las 7am!!! Según yo intenté dormir más pero no se puede cuando el sol te da directo en la cara.

Para no alargar el cuento, me bañé y desayune para al fin terminar en la estación rumbo a Limburg donde me recogerá Bianca (nieta de Helmuth e Inge y con quien intercambié mails semanas antes de venir) para ir a Colonia (Köln).

Otro detalle: sé que la corriente en Europa es 220v y con eso no hay problema porque el cargador aguanta hasta 240v pero los estúpidos enchufes son diferentes! Necesito comprar un adaptador; espero encontrar uno.

Finalmente si encontré uno (leer siguiente post) y lo uso para mi lap

Cruzando el charco

Originalmente escrito: Junio 1, 2008 6:20pm hora local (+7 hora México central)

Quería bloggear desde el aeropuerto en el DF pero la falta de contactos y un pantallazo azul me lo impidieron.

Para colmo el avión llegó retrasado 30 min. (y la sala de espera no tenía contactos). La salida era a las 8:50pm y a las 8:40 apenas estábamos abordando. El avión se llenó (como todos sus vuelos). Pensé que por tocarme un asiento en pasillo podría estirar las piernas - grave error. Entre las azafatas atareadas y los pasajeros que iban al baño y/o tonteaban, no podía tener siempre estiradas las piernas. Hasta en el avión de Interjet (el vuelo de Monterrey a Toluca) había más espacio entre asientos.
Claro que sólo es en este tipo de vuelos trasatlánticos donde te alimentan, y 2 veces. :P

Otro detalle, a los asientos de la sección donde estaba no les servía el control remoto (ese que esta en el brazo y con el que puedes controlar el volumen y la luz). Imagina mi frustración al ver que estaban pasando Las Ardillas Rescatadoras (Rescue Rangers, esa con Chip y Dale) y no poder escuchar la caricatura!

También pasaron Juno, que no he visto, pero como fue por ahí de las 3am (me di cuenta cuando desperté entre lo que dormitaba) ni de chiste la vi.

El avión tenía programado el aterrizaje 2:35pm hora de Frankfurt (eso decía en la pantalla); total que aterrizó a las 2:50 (poca diferencia para haber salido una hora tarde). A eso súmale pasar por migración y esperar a que salgan las maletas...
Creo que eran 4:45 cuando salí; Helmuth me saludó y caminamos hasta tomar el tren suburbano que nos llevaría a Wiesbaden.

Llegamos a su casa a las 5:30, donde nos recibió su esposa Inge con café, té y pastel pues era la hora del café. (Perdón por el pleonasmo)

Cabe mencionar que en algún punto del viaje perdí la hora de la comida porque la siguiente comida pesada fue hasta la cena...aunque tal vez no, ya que la cena fue hasta las 8pm, que vendría siendo 1pm en México. Pero entonces mi siguiente desayuno pasaría a ser cena según la hora de México... Si, si perdí alguna comida por ahí; espero ganarla a mi regreso!

p.d. Como aún no tenía cámara en ese momento, pues no hay fotos.